
Tatiana Medal comienza su carrera artística en los años 90, al tiempo que se forma en la facultad de Bellas Artes de Pontevedra.
Su obra se basa desde el inicio en el uso de la línea y el color para la representación del espacio. Trabaja con colores primarios (amarillo, rojo y azul) que se mezclan directamente en el soporte de la obra. Para ello utiliza veladuras (capas muy finas de color, translúcidas) que producen medios tonos y aumentan la sensación de profundidad. Por su parte, las líneas, siempre presentes en su obra, surgen del discurrir de gotas de agua sobre la última capa de pintura aplicada.
Decidida a utilizar esta técnica, Tatiana Medal evolucionará en la representación del espacio. El juego variado de planos creado por el color, acompañado de retículas de líneas irregulares, se irá transformando con el tiempo.