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La exposición se compone de 18 piezas, 12 óleos y 6 pasteles sobre papel. En el largo pasillo de entrada a la Galería, uno se encuentra con las obras sobre papel , 3 espacios – espejos dan juego a 3 chicas de espaldas. Chema Cobo nos abre el camino por la cuerda floja entre lo desvelado y lo velado. Al fondo de la Galería, ya aparece el óleo mas grande de la exposición: "The instant". A su lado, se ve "Virgin". Los 2 ponen la nota, al enfrentamiento que se juega entre los cuadros que ocupan las 2 paredes laterales de la Galería. Cinco mujeres con los ojos cerrados dialogan virtualmente con los espacios y personajes a los que no miran, fragmentos anónimos en los que predomina una fuente de luz artificial … la visión nos desvela algo mas que incertidumbre?
Con SITIO Chema Cobo nos invita a participar de su particular sinfonía, nos invita a escuchar los silencios de la mirada, nos declara: "Esta es la ceremonia, si hay algún pathos, no es en los cuadros, sino en el pliegue que se crece en el espacio donde estos se nos muestran, los cuadros serían los silencios de esa partitura cinematográfica entre tiempos congelados en losmuros y un tiempo acumulado en la luz de cada una de las piezas".
Y termina poniendo todos los actores en su sitio: "La luz es la protagonista de los cuadros … la luz es lo único que narra algo, algo solo momentáneamente visible en ese momento en que el objeto aparece porque empieza a desaparecer. El fantasma es el espacio, el escenario de la imagen donde esta se disuelve al tiempo que nuestra mirada"
Para Chema Cobo como para Tristan Corbière: "Hay que pintar unicamente lo que nunca se ha visto, lo que nunca se verá". |